jueves, 6 de octubre de 2011

Y el próximo programa... Entre copas



Título original: Sideways.

Año de estreno: 2004.
Compañía productora: Fox searchlight.
Productores: Michael London, George Parra.
Director: Alexander Payne.
Fotografía: Phedon Papamichael.
Música: Rolfe Kent.
Guión adaptado: Alexander Payne, Jim Taylor.
Panfleto original: Rex Pickett.
Intérpretes principales: Paul Giamatti (Miles), Thomas Haden Church (Jack), Virginia Madsen (Maya), Sandra Oh (Stephanie).

Miles, un escritor fracasado que aún está intentando superar un divorcio traumático, decide utilizar su posición como padrino de la boda de su amigo Jack, actor igualmente fracasado, para ir ambos de último viaje de soltero a hacer la ruta vinícola de California. Lo que iba a ser un tranquilo periplo entre caldos exquisitos y buena comida se convierte pronto en un rifirrafe constante entre el vitalismo desatado y algo canalla de Jack y el racionalismo depresivo de Miles, aumentado por la presencia de las camareras Maya y Stephanie que pondrán la tensión sexual en su punto álgido. Como buena despedida de soltero, nada acabará de forma sencilla y en el camino se perderán y ganarán múltiples cosas.

Engañosamente sencilla, Entre copas fue la reconciliación definitiva entre el cine independiente estadounidense y su público tras una década de los 90 llena de desencuentros. Centrándose en un guión sólido como la roca que utiliza el ambiente de la cata de vinos como más que una excusa situacional, la película se centra en el retrato psicológico de sus personajes hasta límites casi obsesivos, haciendo de los demás elementos técnicos y artísiticos un mero accesorio a la profundidad casi freudiana de la que hace gala. Sin embargo, nada está fuera de lugar: las actuaciones, destacando al brillante Paul Giamatti, otorgan la verosimilitud necesaria a sus personajes; la fotografía y la dirección, sencillas pero cuidadas, sirven de forma sencilla el tan complejo plato; y la genial banda sonora pone la guinda final. Una muestra magistral de que la sencillez y el bajo presupuesto no están para nada reñidos con el triunfo artístico, y una película deliciosa para disfritar sin inhibiciones, como los buenos borrachos, convertirse en jocosos filósofos.

Podéis descargar y escuchar en programa aquí.

martes, 27 de septiembre de 2011

Y el próximo programa... Canino


Título original: Kynodontas.

Año de estreno: 2009.
Compañía productora: Boo productions.
Productores: Iraklis Mavroidis, Athina Rachel Tsangari, Giorgos Tsourianis.
Director: Giorgos Lanthimos.
Fotografía: Thimos Bakatatakis.
Música: varios artistas.
Guión original: Efthymis Filippou.
Intérpretes principales: Christos Stergioglou (padre), Michelle Valley (madre), Christos Passalis (hijo), Aggeliki Pappoulia (hija mayor), Mary Tsoni (hija mayor).

Quizá con el deseo inicial de proteger a su progenie de las cosas perniciosas del gran mundo, un padre de familia decide aislar del exterior a su mujer y a sus tres hijos, un varón y dos hembras, formando su carácter de forma que no deseen ir mas allá de la propia casa ni conozcan incluso ningún término útil fuera del ámbito doméstico. Esta obsesión desembocará en un dogma, casi una religión, una forma de vida ritualística y atávica en que ciertas palabras adquieren nuevos significados, los aviones caen del cielo en forma de juguetes, y las competiciones de fuerza y lealtad son constantes en una pugna por decidir el entretenimiento nocturno familiar. Y sin embargo, esta "libertad de influencias" acabará por revelarse a sí misma no tan libre como era en un principio el objetivo del patriarca.

Impactante, visceral y sin concesiones, Canino es una de las mayores sorpresas del cine griego reciente. Sin embargo, considerarla desde un punto de vista de producción nacional y alabarla tan solo por por ser una de las pocas producciones de su país con eco internacional sería causarle un gran desprecio, puesto que la película es también, y por derecho propio, una metáfora surrealista de tremendo poder sobre los peligros de determinadas posturas ideológicas y morales. Fascinante de principio a fin gracias a las virtudes de un guión esculpido a conciencia, no deja de provocar en el espectador sensaciones de rechazo mientras, a la vez, lo mantiene pegado a la butaca en su deseo morboso de ver hasta qué punto es capaz de degradarse la familia protagonista. El amargo final, desde luego, no va a dejar indiferente a nadie.

Podéis escuchar el programa mientras navegáis por la red (a ver dónde os metéis...) o descargarlo si visitáis nuestro canal en iVoox.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Despedida de Dídac Gimeno de Cinema Paradiso

Cinéfilos nocturnos,

Aunque retirado desde hace bastantes semanas de la dirección del programa, aprovecho este momento para comunicaros mi despedida oficial de Cinema Paradiso. Tras casi tres años compartiendo con todos vosotros mi pasión por el cine dejo el programa para seguir formándome como cienasta.

Son muchos los buenos recuerdos que me llevo de esta etapa: el paso por los festivales, las charlas con los amigos que vinieron a compartir su amor por el cine, el cariño de muchos oyentes y el estreno de mi primer corto en la Mostra de Valencia, en el que fue uno de los momentos más emocionantes que he vivido.

Aunque yo me marche, el programa continúa con Ernesto Gimeno, Laia Serna y Jorge Mompó. A ellos les deseo la mayor de las suertes y espero tengan muchos éxitos a partir de ahora. Sé lo dentro que llevan el cine y estoy seguro que van a hacer un gran trabajo.

Quiero agradecer otra vez más a la dirección de Ràdio Klara la libertad y la confianza que nos han dado, también quiero dar las gracias a los colaboradores que hemos tenido en Cinema Paradiso, especialmente a Cristina Pareja y Carlos Gener, y a todos los invitados que compartieron su tiempo con nosotros -muchos de ellos a horas intempestivas-. Pero sobre todo quiero daros las gracias a los que nos habéis escuchado durante este tiempo. Muchísimas gracias porque vosotros habéis hecho que el sueño de Cinema Paradiso sea posible.

Hasta siempre, cinéfilos nocurnos,
Dídac Gimeno.

martes, 20 de septiembre de 2011

Y el próximo programa... El año pasado en Marienbad


Título original: L'année dernière a Marienbad.

Año de estreno: 1961.
Compañías productoras: Terra film, Société nouvelle des films Cormoran Precitel, Como-films, Argos-films, Les films Tamara Cinetel, Silver-films, Cineriz.
Productor: Michel Choquet.
Director: Alain Resnais.
Fotografía: Sacha Vierny.
Música: Francis Seyrig.
Guión original: Alain Robbe-Grillet.
Intérpretes principales: Giorgio Albertazzi (el amante, "X"), Delphine Seyrig (la mujer, "A"), Sacha Pitoëff (el marido "M").

Una pareja va a pasar unos días en un suntuoso hotel de situación bastante indeterminada. Allí, mientras el marido se dedica a retar a otros huéspedes a juegos de intelecto y desatiende a su pareja, ella se encontrará con un hombre que dice ser su amante, y que defiende que ambos se conocieron el año pasado en otro hotel de similares características, posiblemente Marienbad. Sin embargo, la mujer no tiene constancia de estos hechos, lo que hará que el supuesto amante se vuelque en un cortejo incesante mientras intenta por todos los medios hacerle recordar lo que para él es prístino y claro. A medida que esta especie de acoso escale su intensidad, el marido también se verá involucrado en dicho juego.

Enigmática y deslumbrante como ella sola, El año pasado en Marienbad es sin lugar a dudas una de las obras más inclasificables de la historia del cine. Partiendo de un guión de profundidades insondables, Resnais hace un uso absoluto de las potencias cinematográficas para que todo, absolutamente todo, tenga algo que aportar a la lectura de la película. Así, fotografía, encuadres, montaje, actuaciones, diálogos, atrezzo, decorados y música se vuelven una unidad de sentido y estética tan cohesionada que se diría que ningún otro director ha conseguido jamás una película tan radical y auténticamente cinematográfica. Una carta de presentación de sobra impresionante que, para postres, se une con una elegancia y un saber hacer que convierten a la cinta en uno de los platos más exquisitos (y, a la vez, exigentes) que puede servirse un cinéfilo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Y el próximo programa... Cómo ser John Malkovich


Título original: Being John Malkovich.
Año de estreno: 1999.
Compañía productora: Gramercy pictures, Propaganda films, Single cell pictures.
Productores: Michael Stipe, Sandy Stern, Steve Golin, Vincent Landay.
Director: Spike Jonze.
Fotografía: Lance Acord.
Música: Carter Burwell.
Guión original: Charlie Kaufman.
Intérpretes principales: John Cusack (Craig), Catherine Keener (Maxine), Cameron Díaz (Lotte), Orson Bean (dr. Lester), John Malkovich (él mismo).

Craig, un marionetista frustrado porque su arte no recibe reconocimiento, lleva una existencia anodina empeñándose en su profesión pese al desprecio del público mientras convive con su mujer Lotte, preservando una relación donde todo sentimiento sincero ha sido aniquilado frente a la rutina y las imposturas. La difícil situación económica de su matrimonio le lleva a ser contratado como archivero en una empresa muy especial, situada en un estrecho hueco entre dos plantas de un edificio. Allí conocerá a Maxine, una mujer liberada y ególatra cuyo encanto hará que pierda los papeles y se vuelva loco de amor, a pesar de ser rechazado una y otra vez. Un día, Craig descubre una diminuta puerta tras un archivador, una puerta que da a un túnel sinuoso que lleva... a la mente de John Malkovich, el famoso actor. Impactado por este descubrimiento, se lo confía a Maxine, quien no se corta un pelo en sacarle rendimiento económico. A partir de aquí, la misma existencia de la puerta trastocará las vidas de Craig, Lotte, Maxine y el propio Malkovich.

Fresca, sorprendente y terriblemente amena, la primera criatura fílmica salida de las mentes del binomio más gamberro y juguetón del Hollywood actual es sin duda obra de referencia para quien quiera ilustrar el concepto de "postmoderno". Después de una sonada carrera en el mundo del videoclip y de varios programas de éxito en la MTV, Spike Jonze decidió que el cine no debía quedar virgen de su magia y se valió de uno de los delirantes guiones de su amigo Charlie Kaufman para poner patas arriba a todo el stablishment. Cómo ser John Malkovich es el revulsivo perfecto para quienes ya ven los mismos patrones incluso en el cine más experimental y quieren volver a confiar en la magia del mainstream. A medio camino entre el género palomitero, la película de autor y la cinta de culto, nuestra película de la semana es desde luego tan freak como sus padres, un extraño engendro que no se deja encasillar ni domar, y que se disfruta a cada visionado como si fuese la primera vez.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Y el próximo programa... Titus


Título original: Titus.
Año de estreno: 1999.
Compañía productora: Clear blue sky productions, Urania pictures, NDF entertainment.
Productoras: Conchita Airoldi, Julie Taymor.
Directora: Julie Taymor.
Fotografía: Luciano Tovoli.
Música: Elliot Goldenthal.
Guión adaptado: Julie Taymor.
Panfleto original: William Shakespeare.
Intérpretes principales: Anthony Hopkins (Tito Andrónico), Jessica Lange (Tamora), Laura Fraser (Lavinia), Angus Macfadyen (Lucio), Harry Lennix (Aarón), Jonathan Rhys Meyers (Quirón), Matthew Rhys (Demetrio), Alan Cumming (Saturnino), James Frain (Basiano), Colm Feore (Marco Andrónico), Osheen Jones (joven Lucio).


La guerra contra los godos ha acabado con victoria romana. Tito Andrónico, el general que ha hecho posible dicho triunfo, vuelve a la patria a recibir su merecido descanso y a enterrar a sus hijos muertos en la batalla. Sin embargo, dentro de los muros de la ciudad eterna le espera otra guerra bien distinta: la disputa por el trono del recién difunto César, librada entre sus hijos Saturnino y Basiano. Elegido como tercer aspirante legítimo al trono por los tribunos, decide renunciar a tal derecho y con sus palabras convence al pueblo para que elijan a Saturnino, velando así por la felicidad de su hija Lavinia, prometida de Basiano. Sin embargo Saturnino, una vez reclamado el trono, reclama a Lavinia como esposa, obligando a Tito a aceptar su oferta y provocando a Basiano y a Lucio, líder de los vástagos todavía vivos de Tito. Ellos raptan a Lavinia para procurarle felicidad, deshonrando a su padre frente al emperador, quien en su despecho vuelca sus ojos sobre Tamora, la reina de los godos, hecha prisionera por Tito y resentida con él por el asesinato de su hijo primogénito. Una vez convertida en emperatriz, urdirá junto con sus hijos Quirón y Demetrio un plan para hundir en la miseria al ya desgraciado Tito y a toda su progenie. Aprovechándose de esta conjura, Aarón, el sirviente moro de Tamora, colaborará con ellos para llevar todo el complot a su propio beneficio satisfaciendo así su negra alma.

Respetando cada palabra, punto y coma de la pluma del bardo inmortal, Julie Taymor demuestra en esta fastuosa producción que la verdad imperecedera puede vestir cualquier gala. Con un eclecticismo delicioso, mezcla épocas, culturas y razas (aprovechando su experiencia como directora teatral) hasta conseguir un fondo y unos personajes del todo originales, consiguiendo sin embargo que la forma no sepulte el fondo trasladando a la pantalla toda la fuerza y el drama de una de las obras más celebradas de Shakespeare, aprovechando de paso la profundidad intrínseca del mensaje de la misma para disertar sobre la violencia, la venganza y la relatividad de la justicia humana. En palabras de la propia directora, incluídas al inicio del film, "Titus no es una historia refinada e inofensiva, sino una en la que a través de imágenes cargadas de poesía se encierra el horror de la tragedia humana, exigiéndonos que examinemos las verdaderas raíces de la violencia y juzguemos sus distintos actos". Viendo el resultado, no cabe más que estar de acuerdo en todo con ella.

lunes, 29 de agosto de 2011

Y el próximo programa... Stalker



Título original: Сталкер.
Año de estreno: 1979.
Compañía productora: Mosfilm.
Director: Andrei Tarkovski.
Fotografía: Aleksandr Kniazhinski.
Música: Eduard Artemiev.
Guión: Arkadi Strugatski, Boris Strugatski, Andrei Tarkovski.
Intérpretes principales: Aleksandr Kaidanovski (el Stalker), Anatoli Solonitsyn (el Escritor), Nikolái Grinko (el Profesor), Alisa Freindlich (la mujer del Stalker), Natasha Abramova (la hija del Stalker).

Hay un lugar en el mundo, una Zona claramente delimitada, donde las leyes de la física y la lógica no significan nada. Lo que en un principio parece el paraíso para la ciencia y la filosofía, debido a sus infinitas posibilidades, pronto se convierte en un erial cuando se comprueba que las personas que penetran en ella jamás salen; incluso todo intento de conquistarla fracasa, pues las armas no funcionan en su radio de acción. Sin embargo, todavía perviven dos rumores entre la gente que vive cerca de la Zona: que en su mismo centro existe una habitación que permite realizar los más íntimos deseos del alma humana; y que existen ciertas personas, llamadas Stalkers, que pueden orientarse en ella y llegar a dicha habitación. Siguiendo estas habladurías, dos indivíduso, el Escritor y el Profesor, han dado con un verdadero Stalker y se proponen internarse en la Zona en búsqueda de la habitación fantástica. Esto, por supuesto, no será un simple paseo por el campo...

Superando de forma rotunda y triunfal todo presupuesto en el género de la ciencia ficción, Stalker es mucho más que un viaje alucinante a la mente de uno de los más grandes teóricos y estetas que ha dado el séptimo arte (que no es decir poco). Con cada fotograma que la compone siendo digno de mostrarse en un museo como obra de arte total, la cinta por entero resulta tan bella que arrebata al espectador mientras dirime cuestiones tan trascendentales como la naturaleza de la fe en el mundo moderno o la finalidad misma de la vida, si es que la hay. Esta obra es, con el permiso de Nostalgia y El espejo, la ejemplificación total de las teorías de Tarkovski, el demiurgo, el auténtico escultor del tiempo, un hombre sin quien el cine mismo no habría sido igual y al que las nuevas generaciones de cineastas están homenajeando de manera creciente. Un título del todo sublime, excepcional, que no puede faltar en las estanterías de todo amante del cine que se precie.

Podéis descargar y escuchar nuestro programa aquí.

viernes, 26 de agosto de 2011

Seguimos sin poder emitir

Lamentándolo muchísimo, los problemas que tuvimos la semana pasada siguen persiguiéndonos y no podemos ofreceros el prometido programa sobre Azul, de Kieslowski, que al parecer se perderá para siempre. Algo triste, teniendo en cuenta el talento del director. En su lugar os ofrecemos la reposición del programa sobre Los cronocrímenes, de Nacho Vigalondo, en el que contamos con la presencia de Jorge Mompó y Julio Fontán.

Sin embargo, nos alegra anunciar que la semana que viene sí habrá programa, palabra de cinéfilo. Es nuestro deseo que, pese al hiato en las emisiones, os hagáis el ánimo y nos sigáis en esta nueva retransmisión.

viernes, 19 de agosto de 2011

Anulamos el programa de hoy

Sentimos anunciar que esta semana no podremos estar en directo a través de las ondas. Podréis escuchar la reposición del programa dedicado a Delicatessen.

Aceptad, porfaplís, nuestras disculpas más humildes y esperamos teneros al otro lado el programa que viene.


viernes, 12 de agosto de 2011

Y en el próximo programa... LA REGLA DEL JUEGO


FICHA


Título original: La règle du jeu
Año de estreno: 1939
Productor: Claude Renoir
Compañía productora: N.E.F. (Les Nouvelles Éditions Françaises)
Director: Jean Renoir
Fotografía: Jean Bachelet
Música: Roger Désormière y varios clásicos (Mozart, Saint-Saëns, Chopin, Strauss...)
Guión: Jean Renoir, Carl Koch, Camille François
Intérpretes principales: Nora Gregor (Christine de la Cheyniest), Paulette DUbost (Lisette), Marcel Calio (marqués Robert de la Cheyniest), Julien Carette (Marceau), Roland Toutain (André Jurieux), Gaston Modot (Schumacher), Jean Renoir (Octave), Mila Parély (Geneviève de Marras).


¿Pero de qué juego hablamos?

¿Qué se gana? ¿Qué se pierde?
Para ir abriendo boca, diremos que quien no juega según las reglas puede perder hasta la vida.

    André Jurieux, aviador, acaba de realizar toda una proeza al atravesar sólo el Atlántico. Sin embargo, no se muestra orgulloso ante la prensa y la multitud entusiasmada que le esperaba, sino decepcionado: la mujer por la que se ha lanzado a la aventura no ha ido a recibirle. Ésta mujer es Christine de la Cheyniest, esposa del marqués de la Cheyniest. Por supuesto, el marqués escucha por la radio, como todos, la confesión del aviador, pero el matrimonio prefiere dejarlo todo en una confusión. El mismo marqués mantiene una relación con una amiga, Geneviève de Marras. ¿Qué mejor manera de arreglar el malentendido que organizar una fiesta en honor del aviador? En La Colinière, finca del marqués, se reunirán todas la parejas y, además, veremos otros juegos de parejas entre los criados. Sin embargo, mientras que los respetables señores siguen con sus fiestas y fingen que no pasa nada, los criados dan rienda suelta a sus pulsiones, convirtiéndose en el reflejo del alma de los señores, de los verdaderos deseos que ocultan.

    El juego, tal y como se imaginarán muchos, es el de las falsas apariencias, el juego que debe seguir una clase social estancada, que ya huele a podredumbre, para fingir que todo sigue igual, que nada ha cambiado ni nada cambiará. Sin embargo, se vaticina el fin de una era.

    La película ha sido calificada como “polémica”. Renoir explica por qué es un calificativo adecuado: “En la premier del film vi a un espectador que, muy serio, se sacaba un periódico y una cerilla para encenderlo con la clara intención de prender fuego a la sala. Si una película produce semejante reacción, es una película polémica.” Esto sucedió en 1939, a las puertas de la Segunda Guerra Mundial, en un ambiente de autocomplacencia y ultranacionalismo por parte de las clases pudientes que, al darse a sus distracciones y temiendo más al Frente Popular que a la ultraderecha sirvieron en bandeja el futuro al fascismo.

    En esta película veremos una crítica mordaz a un orden social absurdo, pero también una nueva concepción del cine. No en vano se considera la película que inicia la Modernidad, junto con Ciudadano Kane. Por si no os basta con saber que fue prohibida en Francia y Alemania, os diremos que esta película se encuentra entre las mejores de la historia del cine, miréis en la lista que miréis. Así es que os esperamos en el programa. Ya sabéis que, si no podéis escucharnos, tenéis la opción de descargar el podcast más adelante.

jueves, 11 de agosto de 2011

Y en el programa pasado... AMÉLIE

Pues sí, hubo un fallo de coordinación y la semana pasada no publicamos a tiempo. Sorry. Aquí os dejamos la ficha, de todos modos.


FICHA


Título original: Amélie
Año de estreno: 2001
Productor: Claudie Ossard, Jean-Marc Deschamps
Compañía productora: Claudie Ossard Productions, Union Générale Cinématographique (UGC), Canal+
Director: Jean-Pierre Jeunet
Fotografía: Bruno Delbonnel
Música: Yann Tiersen
Guión: Guillaume Laurant, Jean-Pierre Jeunet y Guillaume Laurant (diálogos)
Intérpretes principales: Audrey Tatou (Amélie), Mathieu Kasssovitz (Nino) y tantos "secundarios" que merecen ser nombrados que no nos cabrían aquí.


Tiempos difíciles para los soñadores... o quizás no



Chica y chico se conocen y terminan juntos. Bien. El 99,9 % de las historias me cuentan eso. ¿Y qué más?

TODO.

    Bienvenidos a un cuento urbano que nos anima a creer en la magia de lo cotidiano, en la importancia de los detalles sin importancia. Amélie no seria la historia que es sólo con la pareja mencionada al principio; hacen falta todas las historias colaterales, con el amplio abanico de personajes que las conforman. Personajes caricaturescos, conflictos que no llamarían especialmente la atención por separado, anécdotas que ya hemos oído en otra parte... pero que en conjunto, dándoles el peso justo y enebrándolas ágilmente proporcionan una sesión completa. Porque incluso de la propia Amélie no sabemos demasiado; los personajes se presentan a partir de esos detalles sin importancia que, sin embargo, nos permiten conocerlos de un modo distinto que a través de asépticos datos biográficos.

    Una película que se deja ver de manera sorprendente. La aparente espontaneidad del discurso, la fluidez de las imágenes y las palabras, la complicidad con el espectador, el espectáculo visual... Detrás de todo esto hay truco, hay cartón. A parte de un guión literario que cuenta más de lo que muestra, que sin pretensionesnos lleva a reflexiones sobre la memoria, los medios de comunicación, la idea de realidad, el propio cine... a parte, decimos, también la forma es peculiar. Encontramos un guión técnico rico, una cámara hábil y joven capaz de realizar casi cualquier movimiento, siempre sorprendente y siempre justificado. Una estética única y fantástica incluso para retratar lo real, y también un universo sonoro cuidadísimo hasta el milímetro. Bueno, hasta la milésima de segundo. Las voces, los sonidos, los ruidos e incluso los silencios cuentan algo. Y, por supuesto, la banda sonora. Por cierto: si la tenéis ya aburrida (culpa del uso y abuso por parte de tantos) podéis probar con René Aubry, tal y como comentamos en el programa.


viernes, 15 de julio de 2011

Error crítico

Esta noche, durante la emisión de nuestro programa sobre Los canallas duermen en paz, el ordenador de Ràdio Klara tuvo un error crítico que nos requirío toda la atención, impidiendo la continuación del mismo. Pedimos perdón a todos nuestros oyentes, y en especial a quien pidió expresamente el programa sobre dicho título.

Por supuesto, la cosa no quedará aquí. La semana que viene colgaremos una reposición, por ser imposible la comparecencia de los miembros del programa, y a la siguiente retomaremos la emisión sobre la obra de Kurosawa, esperando para ello mejor fortuna que la que hemos tenido esta noche. Os agradecemos de antemano vuestra comprensión y paciencia.

martes, 12 de julio de 2011

Y el próximo programa... Los canallas duermen en paz





Año de estreno: 1960.
Productora: Toho.
Director: Akira Kurosawa.
Guión original: Akira Kurosawa, Ryuzo Kikushima, Hideo Oguni, Shinobu Hashimoto, Eijiro Hisaita.
Fotografía: Yuzuru Aizawa.
Música: Masaru Sato.
Intérpretes principales: Toshiro Mifune (Koichi Nishi), Takeshi Kato (Itakura), Masayuki Mori (Iwabushi), Kyoko Kagawa (Yoshiko).


Es el día de la boda entre Nishi, un joven apuesto de orígenes humildes, y Yoshiko, la hija del presidente de la poderosa empresa Dairyu. A este evento asisten los principales ejecutivos de dicha empresa, envuelta hace 5 años en un escándalo de corrupción que se silenció con el suicidio de un alto cargo. En medio de la boda aparece una tarta, enviada por un anónimo, que recrea el edificio en el que se cometió el sucidio, con una rosa en la ventana desde la que se arrojó el alto cargo al vacío. Este recordatorio marca el preludio de un intento a gran escala de volver a sacar a la luz los hechos criminales acaecidos hace 5 años, orquestado en las sombras por el propio Nishi, hijo secreto del suicida, que aprovecha su posición dentro de la familia que controla la Dairyu para actuar ventajosamente. Sin embargo, la ciega lealtad de los ejecutivos de la empresa, su malevolencia y habilidad a la hora de estirar de los hilos y persuadir a los demás, y el creciente amor que siente por su esposa, no dejarán de trabar palos en sus ruedas.

Considerada una obra menor del maestro nipón, y pese a ello poderosa narración de tintes deprimentes y cínicos, Los canallas duermen en paz supone la muestra más clara de la vertiente política de Kurosawa, no tan desarrollada como sus otras facetas (la histórica en sus conocidas producciones chambara, la social en obras maestras como Vivir, o la directamente metafísica en sus Sueños) pero igualmente interesante y atractiva. Kurosawa no se corta a la hora de volcar su pesimismo social y su desprecio hacia el rico y poderoso en esta crítica mordaz hacia el sistema empresarial capitalista, investido de sus tradicionales demonios: ambición, avaricia y mentira. Siendo ésta una historia en la que los propios héroes, pese a ser canallas ellos mismos, no son más que la pálida sombra de los monstruos que la proyectan, hombres fríos dedicados al dinero y al poder cuya alienación de toda bondad se vuelve por momentos escalofriante. Combinando de manera deliciosa las formas de entender el cine oriental y occidental, de la forma que sólo el maestro Kurosawa sabía, Los canallas duermen en paz es un pertinente recordatorio mediante el arte de la máxima que años más tarde Puzo y Coppola demostrasen sin asomo de duda: "detrás de cada gran fortuna hay un gran crimen".

Podéis escuchar o descargar el programa desde nuestro canal en iVoox.

martes, 5 de julio de 2011

Y el próximo programa... Delicatessen





Año de estreno: 1991.
Productor: Claudie Ossard.
Directores: Jean-Pierre Jeunet, Marc Caro.
Guión original: Jean-Pierre Jeunet, Marc Caro, Gilles Adrien.
Fotografía: Darius Khondji.
Música: Carlos D'Alessio.
Intérpretes principales: Dominique Pinon (Louisson), Marie-Laure Dougnac (Julie), Jean-Claude Dreyfus (el carnicero).
En un futuro de ubicación y circunstancias indeterminadas, pero muy probablemente tras un conflicto a gran escala que arruinó economicamente el planeta y desposeyó a la humanidad de todos sus recursos alimenticios salvo las legumbres (usadas a modo de dinero, y por tanto sagradas e incomestibles) y la carne humana, los grupos de personas supervivientes han degenerado en una sociedad jerárquica en que la violencia aleatoria y la antropofagia se han convertido en normas diarias. Sin embargo, esto no sucede en el 129 bis de la Plaza de la Albúmina, un edificio de plantas regido con mano de hierro por un cruel carnicero, que atrae a gente del exterior con promesas de trabajo y seguridad para sacrificarlos y repartir su carne entre los inquilinos del inmueble, evitando que nadie mate a nadie dentro de esa pequeña comunidad. Este plan, tan maquiavélico como efectivo, se truncará sin embargo con la llegada de Louisson, un simpático ex-payaso de vida errabunda que despertará la ternura de Julie, la hija del carnicero, que le revela la trama. Juntos, soñarán con escapar de ese ambiente opresivo, llegando a contactar para ello con los misterioros "trogloditas", rebeldes comedores de legumbres que viven en las antiguas alcantarillas.

Extraña y visualmente fascinante, la más conocida de las colaboraciones de la dupla Jeunet-Caro incluye lo mejor de ambos directores: el lado luminoso y positivo del primero, y el cínico y socarrón del segundo. Entre ambos orquestan un siniestro cuento sin moraleja alguna, en que lo principal es la atmósfera que flota a lo largo de toda la cinta y amalgama a los personajes en su poderosa imaginería. Como espectadores, no podemos dejar de mirar una narración en que la estética es lo predominante: al poco de comenzar la película, el argumento y los personajes dejan de importarnos, sumergidos como estamos en una sugerente fotografía de tonos ocres que nos desvela una distopía construída hasta los más pequeños pormenores cuyas tuberías, muelles y demás objetos arcaizantes embellecen el encuadre hasta límites insospechados. Jugueteando con la cámara, siempre en ángulos sorpresivos, ambos directores van creando un ritmo casi musical para las desavenencias del antiguo payaso y su enamorada, que culmina en una gran fanfarria en la que el efectismo y el truco se han adueñado ya de todo y nos han convertido de nuevo en niños que no pueden más que aplaudir ante un truco grandilocuente y cómplice. Una propuesta sin duda original y refrescante del cine francés reciente, que ya adelanta la colaboración de Jeunet con el mago de lo visual Pitof, y adelantan en cierta manera (no hay más que ver los créditos iniciales y la presencia de ciertos actores, por ejemplo) a la revolucionaria Amelie.

miércoles, 29 de junio de 2011

Comienza Vociferio, el primer festival de poesía de Valencia



Cinéfilos nocturnos, el próximo día 4 de julio comienza el primer festival de poesía de Valencia Vociferio. Organizado por la sala Carme Teatre y el Café El Dorado MAE, promete ser uno de los acontecimientos del verano. 


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